Cuidado con lo que se inyecta

Los materiales de relleno (fillers), son productos que se utilizan para rellenar arrugas o restaurar el volumen facial, en forma segura con un mínimo de complicaciones.

Existen aproximadamente 150 fillers registrados en el mercado con grados de seguridad variable; también tenemos muchos materiales no registrados que producen secuelas catastróficas a corto, mediano o largo plazo, entre estos, la paralina, el silicón líquido, los aceites. Sus complicaciones van desde tumores inflamatorios, muerte tisular, infección, deformidad, precipitación, hasta enfermedades autoinmunes.

Los rellenos aprobados, son materiales caros, pues son resultado de una rigurosa investigación científica, la cual asegura en gran medida la compatibilidad con los tejidos humanos. Aún con todo lo expuesto anteriormente, estos productos no están exentos de reacciones; por lo tanto se utilizan en pequeñas cantidades (de 1 a 5ml).

Se prefieren los rellenos temporales sobre los permanentes, para minimizar los riesgos, además, dado el avance en la biología de tejidos, se espera contar con materiales originados por el propio cuerpo, en un futuro cercano.

En los últimos años se ha difundido un proceso llamado bioplastía, el cual surgió utilizando grandes volúmenes de “polimetilmetacrilato”, en cara, pechos y glúteos; pero incluso en la actualidad, se hace uso de múltiples y riesgosos materiales sobre los que existen advertencias en algunos países de Suramérica. Esta técnica no cuenta con la venia de los cirujanos plásticos.  

Cuando desee rellenar surcos, arrugas, aumentar los labios, senos, o glúteos, consulte a un cirujano plástico.

Aquel producto milagroso con mínimo etiquetado, en manos de una persona poco calificada, puede volver sus sueños en pesadilla.

Dr. Giovanni Montoya Mora
Cirujano plástico, estético y reconstructivo